Costa Rica indefensa ante turismo sexual

Sectores costarricenses reaccionaron hoy indignados ante una ola de propaganda externa que promueve al país como paraíso para el sexo indiscriminado.

Las principales críticas están dirigidas al hecho de que las prostitutas, los homosexuales, las lesbianas y los centros de turismo “gay”, están de alguna forma protegidos por la legislación.

El arzobispo de San José, Román Arrieta, declaró que “es muy grave” la propaganda que promociona a Costa Rica como apto para el turismo del sexo.

“Sería lo más triste que un país como este, al que Dios lo ha dotado de bellezas naturales increíbles, se promocione así, teniendo miles de lindos argumentos para atraer turistas del mundo”, dijo.

La publicidad asegura que “los homosexuales y las lesbianas pueden caminar de la mano y besarse en público y tomar baños desnudos en determinados centros turísticos”.

Además, agencias especializadas, revistas de circulación mundial y hasta la red informática Internet, recogen propaganda que afirma que Costa Rica es un país donde nadie es molestado por su forma de ser.

Guillermo Castro, asesor del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) reconoció que la entidad no está facultada para intervenir contra la publicidad sexual en el exterior.

Por su parte, el catedrático de la Universidad de Costa Rica, Leonardo Mata, manifestó que el gobierno debe fomentar el turismo selectivo.

“De lo contrario, el país se convertirá en un paraíso de homosexuales”, dijo Mata.

La legislación del país respecto a los bares para homosexuales está basada en un fallo de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia en respuesta a dos recursos (de habeas corpus y de amparo) que presentaron los propietarios de la discoteca “Deja Vu”.

La discoteca, calificada como centro de homosexuales de San José, fue objeto de la intervención de la policía en junio de 1994 y recurrió a la Corte en defensa de sus intereses.

La Sala Constitucional dio lugar a los dos recursos y a partir de ese momento la policía no ha podido intervenir.

Por el contrario, los responsables de la acción policial enfrentan cargos en los tribunales.

La resolución de la Corte indicó que las personas tienen libertad de promocionarse a sí mismas, mientras no afecten a terceros y que todas las personas son iguales ante la ley, por lo que cualquier homosexual tiene derecho a abrir un local sin ningún impedimento.

“No podemos arrestar a una persona por vagancia, pese a que sabemos que está esperando un cliente en la calle, en el caso de las prostitutas, o impedir que haya hoteles donde sólo se hospedan “gays”, dijo el asesor legal del ICT.

Agregó que, no obstante, el gobierno trata de impedir que esas actividades sean promocionadas como exclusivas del país.

Eduardo Guerrero, uno de los propietarios de “Deja Vu”, argumentó que mientras sus actividades no perjudiquen la moral de la sociedad se pueden establecer hoteles, discotecas o bares en cualquier parte del país.

El único requisito que deben cumplir es el de estar al día con los permisos municipales y del ministerio de Salud.

Un panfleto distribuido internacionalmente por la empresa estadounidense Amphitrion Holiday menciona a Casa Blanca, en el parque nacional y centro turístico de Manuel Antonio, en el litoral Pacífico, y Colours y Joluva en San José, como tres hoteles de Costa Rica, aptos para “gays” y lesbianas.

La publicación “venga con nosotros a una aventura homosexual en el paraíso de Costa Rica”, fue calificada como nociva para el país por Mauricio Ventura, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR).

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